miércoles, 15 de febrero de 2017

Una gran suerte.

Siempre digo que tengo la suerte de que quienes escriben a unasgotasderocio@gmail.com contándome sus ideas son personas encantadoras. Yo intento darle forma a esos proyectos que rondan sus cabezas de la mejor manera posible y, salvo rarísimas excepciones, siempre recibo más de lo que doy. 

Mar ha sido una de esas personas que me ha transmitido con entusiasmo su idea, sin prisas, con claridad, algunas dudas resueltas y un agradecimiento correspondido. 


A ella y su hija le entusiasman las muñequitas Gorjuss y he apurado la tela que me quedaba en un monedero de boquilla, una carterita y un neceser de camuflaje con cremallera. 


Hacía tiempo que no colocaba una boquilla, y lo cogí con ganas. 


El neceser para compresas y tampones lo prefirió con cremallera y se lo hice una pizquita más grande, para que entraran bien las compresas sin tropezar con la cremallera. 



Y por último la carterita. Nunca había hecho una. Y no por falta de ganas, pero como de momento no me la había pedido nadie, dedicaba ese tiempo a otras de las muchas cosas que despiertan mi interés. 

Por la parte delantera ya la habéis visto en la primera foto, aquí la podéis ver por el otro lado. 


Y ahora por dentro: tarjetero, bolsillo lateral, billetera y monedero con cremallera. 





Y para el cierre, un snap a juego. 


Antes de hacerle a Mar la suya, practiqué con otra carterita que me he quedado yo. Quería ir segura, pues me quedaba la tela justa. Y preferí no arriesgar. ¿Adivináis qué tela elegí?




Y por último os quiero enseñar un nuevo reto que me propuso Mar para su hijo de 9 años, discreto y poco amante de los estampados o colores detonantes. Su idea fue una pequeña riñonera y mi propuesta: loneta azul, discreta y sufrida. 


Mi firma en esta ocasión por dentro, que no destacase en la discreción que pretendíamos. 


Y la cintura ajustable. 


Si tú también eres una persona entusiasta, espero tu gran idea a la que intentaré darle forma del mejor modo posible y con la misma ilusión. En mi próxima entrada os enseño un pequeño trabajo para otra persona encantadora, su peculiaridad te la cuento entonces. 

Gracias por vuestra compañía. 

viernes, 10 de febrero de 2017

Cose y charla.

La primavera pasada me compré las plantillas de Paz Giral para hacer aplicaciones con puntada escondida. Elegí las de forma de pétalo más que nada por practicar las curvas. Aun no me he lanzado al apliquick y mientras tanto, estas plantillas son una manera de coger destreza. 


Tengo unas amigas adictas al patchwork y la costura en general que intentamos vernos de vez en cuando para coser y charlar, tanto es así que nuestro grupo de WhatsApp se llama "Cose y charla". La última vez fue en verano, de ahí que os diga que "lo intentamos". Pero ya sabéis, lo urgente suele quitar tiempo a lo importante. 

Como veis, dos temas pendientes, ambos atractivos al máximo y a los que di salida el lunes pasado. Espe puso la casa, Mati el bizcocho, Eva la ilusión por un proyecto nuevo y yo las plantillas de "Patchwork con sentimiento". 


Fue una mañana estupenda que supo a poco, a muy poco. Mientras os lo cuento, intentamos cuadrar agendas en nuestro grupo para volver a coser y charlar la próxima semana, que queda mucho por contar, aprender y reír. 


Una vez en casa no quería que mis pétalos se convirtieran en un UFO más, así que los apliqué sobre tela vaquera y para aligerar la tarea, para la otra parte del neceser usé una tela muy querida por mí y que esperaba paciente su turno. 


La cremallera la rematé con una tirita de tela, que desde que lo probé ya no pongo cremalleras de otro modo, pues resultan mucho más cómodas en su uso. 


Y para el forro, fondo azul con topitos minúsculos en blanco, que coordinan tan bien con Holly Hobbie. 


He avanzado un poquito más en este tipo de aplicaciones que tanto se me resisten. Paso a paso, puntada a puntada, charla a charla. 

Algún día conseguiré hacer esas curvas suaves y sin piquitos. No lo pregunto, lo afirmo, jeje. 
Si sigues mi página de facebook o de Instagram, te he despejado la duda de mis últimas publicaciones, y si no las sigues, ¿a qué esperas?

¡¡Os deseo un estupendo fin de semana y mil gracias por vuestra compañía!!

lunes, 6 de febrero de 2017

De artesana a artesana.

Hacer un regalo artesano a una persona que domina todo lo hecho a mano es arriesgado. Te puede analizar los fallos con ojo crítico, quizás le estés regalando algo que ella piense que habría preparado mejor, o ¿le dará coraje que todo el mundo piense que eso lo ha hecho ella cuando en realidad de haber sido así lo habría elaborado de manera muy diferente? Pero también es verdad que puede valorarlo como nadie, pues sabe que lo has hecho especialmente para ella, quitándote el tiempo que reservas para otras cuestiones personales y dedicando mucho más tiempo del que el lego en la materia puede imaginar. 

Es así que me arriesgué a preparar un mini quilt a mi prima. Ella es la dueña de la tienda Monigotes (Huelva), especializada en juguetes y costura a medida (si quieres recordar uno de sus trabajos pincha aquí). Escogí los colores de la tienda y preferidos de mi prima: tonos alegres, colores planos y contrastados. Con aplicación festoneada le puse los textos adecuados. Ayer mismo se lo di con motivo de su cumpleaños y creo que le gustó.


Junto a mi gota, una maquinita de coser.


Y para la trasera más colores cálidos que tanto le gustan a ella. 


Esta vez me decanté por un cosido y vuelta en lugar del bies, no me convencía ningún color para rematar el trabajo y pienso que con la costura de embellecimiento ha quedado muy pulcro. 

Un beso a tod@s y gracias por vuestra compañía. 


martes, 31 de enero de 2017

Detalles al milímetro.

Hay encargos que te llegan cargados de tanto interés y cariño que sabes que tienes que hacer algo especial, aunque sólo sea por corresponder la confianza depositada en ti. Y este encargo era uno de ellos: un portadocumentos para unos futuros padres. 

Ya he hecho muchos pero creo que no hay dos iguales: la tela, el nombre, los detalles... El de hoy cobra especial protagonismo por la tela elegida. Por muy bonito que fuera un estampado floral, de cuadros o topitos, sabía que para Conchi teníamos que buscar una tela de las que enamoran. Así que buscamos, buscamos y buscamos hasta que... ¡encontramos!


Tan bonita era que no la he combinado con otra, y es así que el interior también está hecho con la misma tela. 


Detalles en rosa bebé y poco más. La cinta para el cierre, en raso, que aunque los brillos no están de moda, una cinta de raso es un clásico que obvia las modas del momento. 


La funda plastificada en mate, que aquí la tendencia sí me parece de lo más atractiva. 


Y por último el nombre, en rosa también. Barajé posibilidades y me decanté por bordarlo en pequeño tamaño para no pisar ningún dibujo, pues no sólo desluciría el estampado sino que se leería con dificultad. Para que no fuera así hubiera debido ser bordado a máquina, que siempre resalta más. También calculé que si lo hacía un poco más grande, aunque no pisara el estampado, quedaría demasiado justo, sin margen que armonice la totalidad. Ya veis, nada es casual, todo está pensado al milímetro, como siempre intento y con lo que disfruto. 


Me consta que te gustó, Conchi, y mucho que me alegro. Siempre me acompañas en cada publicación por Facebook o Instagram y te estoy tremendamente agradecida. 

También agradezco todos los comentarios de mi última entrada, en esta ocasión no os lo he podido agradecer como siempre hago respondiendo vuestros correos. 

Saludos a to@s. 

jueves, 26 de enero de 2017

Pikachu y Nintendo.

Los encargos de mi sobrina Teresa siempre me hacen ilusión. Me suele pedir cosas muy concretas, me da las instrucciones de modo muy preciso y elige las telas con decisión. 

En esta ocasión ha querido una funda para su Nintendo y una bolsita compañera para los juegos (alargada, estrechita y con cierre taleguilla). 



Para los forros me pareció que coordinaba muy bien con Pikachu esta tela amarilla con florecitas negras. 



Ayer mismo quedé con mi cuñada mientras Teresa estaba en el instituto, por la tarde mi sobrina me mandó esta foto. 


Todo ha encajado bien: Pikachu en la funda y la funda en la Nintendo.

Muchas gracias a tod@s y hasta muy pronto. 

martes, 17 de enero de 2017

Taleguillas donde elegir y palabras, palabras.

Hoy os traigo tres taleguillas y una explicación. Empecemos por las taleguillas. Una, dos y tres. 




Como veis son muy diferentes. Para una recién nacida, para un recién nacido y para una nena de año y medio. Pero aunque los tamaños son también distintos, el esquema es muy parecido. Frunce superior, nombre (bordado o aplicado), interior forrado y asas superiores. 



Pueden servir para muchas cosas: guardar muda, merienda, ropa sucia, juguetes... Son un regalo muy agradecido porque van personalizadas y son útiles. 




Me gusta combinar telas y la taleguilla de Marcos en este sentido ha quedado muy bien porque combino estrellas azules con fondo blanco y a la inversa. Compré las telas en Ratucos y pienso que ha sido un acierto. 

************

Y ahora la explicación. En la última entrada os conté que había cometido algunos errores importantes en el bolso que me he hecho estas Navidades pero que los había sabido disimular muy bien, tanto, que ni yo los sabía encontrar. La mayoría de vuestros comentarios van referidos a la primera parte, la de los errores. Me decís que no debo elevar tanto el grado de exigencia pues no apreciáis esas equivocaciones. A ver, que muchas gracias, pero que no, que no soy tan exigente conmigo misma. Y como estoy segura que vosotras no sois unas fulleras, pues conozco los trabajos de casi todas vosotras y así me lo demostráis, me figuro que todo se debe a que no conté en qué consistían esos errores.



Veréis, el bolso lleva dos caras rectangulares (cuadraditos de tela en tonos azules y beige) unidos por un lateral de una tela diferente (tela azul con dibujitos blancos). Tanto ambas caras como el lateral son un sándwich formado por la tela exterior, la guata y el forro. Pues bien, en el momento de unir con la máquina primero una cara y luego la otra al lateral, sin prestar demasiada atención porque el bolso es para mí, se me movieron los sándwich, tanto que por el lado exterior quedaron 4 o 5 trozos en los que la costura tan solo sujetaba forro y guata. Es decir, la tela exterior no quedaba sujeta por la costura y se podía meter el dedo por el agujero. Además, algunos de estos agujeros eran de hasta 5 cm. 

Si el bolso no hubiera sido para mí, primero, dudo haber cometido el error pues hubiera prestado mucha más atención. Y en segundo lugar, si lo hubiera cometido, lo hubiese descosido para hacerlo de nuevo. Pero no, la pereza me pudo y metí 2 o 3 milímetros la tela y la disimulé a puntadita escondida muy pequeña. Supongo que en el algún momento este diminuto dobladillo se descoserá o el propio peso del bolso cuya costura no está bien rematada, dará la cara y ya lo resolveré de algún modo. 

Como veis no se trata de un error de excesiva exigencia que llega a convertirse en defecto personal, simplemente es un error que como os expliqué, disimulé muy bien. A su vez me servirá para comprobar qué consecuencias tiene estas costuras hechas de manera tan incorrecta. 

Es así que yo me centro no en la primera parte de mi exposición (los errores), sino en la segunda (lo bien que lo supe disimular). Veis, de excesiva exigencia nada, más bien satisfacción personal. 

Palabras, malentendidos, interpretaciones, errores enmendados, explicaciones oportunas, palabras, palabras, palabras...

jueves, 12 de enero de 2017

El error humano.

Me contaron el otro día que unas monjas cuando terminan un trabajo de punto de cruz, si no han cometido ningún error hacen alguno adrede pues consideran que perfecto solo es Dios. Sin entrar en discusiones teológicas, me pareció una hermosa manera de admitir los errores humanos. 

Este bolso que hoy os enseño está repleto de errores, pero no por tan elevados motivos sino porque el bolso es para mí. Nuevamente me ha pasado: si yo soy la destinataria de mi propio trabajo no pongo tanta atención a la vez que no me exijo tanto y en consecuencia cometo errores. 


Pero también os digo que están muy bien disimulados. Tanto que ahora no los encuentro, pero como son errores importantes supongo que algún día darán la cara. 


Es también otra manera de evaluar la importancia de esas costuras mal hechas con la máquina y enmendadas con la mano. 


El bolso está hecho con un paquetito de precortados del que me enamoré por sus colores tan afines a mi forma de vestir. Por ambos lados es prácticamente igual como podéis comprobar. 


Le añadí una tela más en azul para el lateral y el asa, junto con otras dos en beige para bolsillos interiores y forro. Cremallera para el cierre y regulador en el asa, todo lo que a mí me resulta más cómodo. Interior con bolsillos y poco más. 


Un bolso sencillo que comencé en otoño y al fin en Reyes lo estrené. 

Muchas gracias a tod@s por vuestra compañía. 

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